La locuacidad de nuestro conseller de ¿Educación? D. Alejandro Font de Mora es imparable. En las declaraciones publicadas en la prensa el Jueves 18 de Septiembre de 2008 dice refiriéndose a los Profesores de Geografía e Historia o Filosofía con acreditación en Lengua Inglesa que van a impartir la asignatura Educación para la Ciudadanía en este idioma: "11 héroes que han querido desafiar muchas dificultades y prestarse de una manera voluntaria", así mismo ha pedido a la Secretaria Autonómica de ¿Educación?, Dª Concha Gómez que "los incluya dentro de la puesta en práctica de programas experimentales que vienen primados con una serie de ventajas a la hora de obtener becas y ayudas de otro tipo.......En su momento les agradeceremos personalmente su esfuerzo de valor importante porque todos sabemos lo que han tenido que vencer".
Ver para creer.
Si él considera oportuno premiar y recompensar a un grupo de profesores, pues mejor para ellos y me alegro sinceramente por estos docentes. Ya está bastante desprestigiada nuestra profesión, como para que no nos alegremos de cualquier ventaja que otros compañeros puedan adquirir.
Ahora bien, eso de calificarlos como HÉROES, me recuerda a aquella época en la que el padrecito Stalin calificaba de Héroes del Trabajo a proletarios que sobresalían por su espíritu notable en la construcción del nuevo hombre soviético. Así, me siento yo ahora. No tengo a mi padrecito Stalin para que me nombre Héroe del Trabajo, sin embargo tengo al Jefe de mi Empresa (soy profesor interino de Secundaria en la Comunidad Valenciana y, por tanto el Conseller de ¿Educación? como responsable del área, es mi Jefe), que califica a un grupo de trabajadores de esta empresa como HÉROES del Trabajo. Se supone entonces que tendrá la misma patente de corso para calificar como VILLANOS a otros trabajadores de la empresa de la que es responsable si lo considera oportuno, y, por tanto, del mismo modo que distribuye recompensas a su antojo, también podrá distribuir castigos según su voluntad. Y puestos a calificar, es posible que se le ocurra a partir de ahora calificar como AFECTOS o DESAFECTOS a los trabajadores que considere.
Está claro que para nuestro Conseller, la sabiduría es algo que se me antoja le es demasiado lejana como para que se impregne de ella. Puestos a calificar a los trabajadores de la empresa de la que él es responsable, me gustaría saber como me calificaría a mí y a otros cientos de FUNCIONARIOS INTERINOS que tenemos que desplazarnos todos los días a nuestro puesto de trabajo en algunos casos, yo por ejemplo, 165 kilómetros desde mi vivienda hasta el instituto en el que voy a estar dando clases todo el curso. En total, 330 kilómetros todos los días. Al cabo de los 170 días lectivos de este curso 2008/2009, habré recorrido 56100 kilómetros. O lo que es lo mismo, Una vez y media casi la vuelta a la Tierra. Esto sí que es ver mundo. Casi vez y media la vuelta a la Tierra yendo desde La Pobla hasta Ayora.
Me gustaría que el Sr. Conseller, o su equipo de asesores, me explique como en estas circunstancias (más de tres horas diarias de viaje), se puede hacer una conciliación efectiva de la vida laboral y de la vida familiar; que me explique también, por favor, porqué nos tenemos que dejar casi el 25% del sueldo en combustible pàra poder estar con nuestros hijos todos los días un rato; como a la hora de repartir destinos no se tiene en cuenta para nada la profesionalidad del docente.
Mi trabajo sirve, entre otras cosas, para que al Sr. Conseller se le llene la boca con palabras grandilocuentes sobre lo buena y excelsa que es la Educación en la Comunidad Valenciana, sobre lo trilingües que van a salir nuestros hijos del Sistema Público Educativo Valenciano, sobre la envidia que nos tienen desde otros territorios, etc.
¿Sabe el Sr Conseller cuál es la proporción de Profesorado Interino respecto al total?. ¿Sabe el Sr Conseller cuántos docentes no podemos planificar adecuadamente nuestra vida familiar porque no sabemos el año siguiente en qué destino vamos a estar?. ¿Sabe el Sr Conseller que el requisito lingüístico en algunos sitios es imprescindible (en la territorial de Valencia, por ejemplo) pero en otro es prescindible aunque la ley diga lo contrario (en la territorial de Alicante, por ejemplo)?, ¿sabe el Sr Conseller que aún no teniendo yo el Certificat de Capacitació para impartir clases de mi asignatura en Valenciano, he tenido que aceptar destinos en los que tenía que impartir clase a alumnos de línea en Valenciano y, por supuesto, en Valenciano?. (Yo tengo el Mitjà de la JQCV , ¿y el Sr Conseller?. Claramente no, en caso contrario no cometería tantos errores cuando habla en v
Valenciano).
Evidentemente, nosotros no debemos de ser HÉROES, ya que si a ojos del Conseller de ¿Educación? lo fuésemos, seguro que en su inmensa sabiduría, procuraría que en la elección de los destinos del profesorado interino, se tuviese en cuenta la profesionalidad del docente, la lejanía del destino a su residencia habitual, la posibilidad de conciliar la vida laboral y familiar, la no precariedad del puesto de trabajo (ya se sabe, lo tomas o lo dejas, y si dejas un destino te echan de la bolsa de trabajo, a las catacumbas del sistema educativo valenciano). En fin, todas esas cosas que en una empresa privada o pública se tienen en cuenta.
El Sr. Conseller de ¿Educación?, D. Alejandro Font de Mora se jacta también en sus declaraciones a los medios de comunicación, que las medidas que él y su equipo están tomando van a constituir un GIRO COPERNICANO a la Educación, que estas medidas van a ser prontamente tomadas en otras Comunidades Autónomas, que va a haber un antes y un después,etc. En fin, como dice el adagio clásico: "palabras, palabras, palabras". Por cierto, ¿porqué esta reiteración en apelar a sabios de otras épocas (Copérnico)?, o ¿es que intenta compararse con ellos?.
¿A quién pretende engañar?. ¿De verdad se cree lo que está diciendo?. ¿No le han enseñado alguna vez el significado de las palabras EFICIENCIA, COMPETENCIA,RESPONSABILIDAD, EFICACIA, DIGNIDAD, etc?. ¿Hasta donde va a llegar en sus ocurrencias?. Su jefe directo, el Molt Honorable President de la Generalitat Valenciana, ¿no lo puede frenar?. ¿Es más importante mantenerlo en el puesto que el desbarajuste que está provocando en la Comunidad Escolar con sus ocurrencias?. ¿Es más importante tenerlo a él que a otras personas eficientes, competentes y aptas para el cargo?. Estoy seguro de que en su propio partido hay muchas personas más eficientes, más aptas y con más dignidad y profesionalidad para ocupar ese cargo de tanta responsabilidad e importancia.
En cualquier empresa privada, no hubiera durado más de tres meses en el cargo.
Y como he dicho, en mis entradas anteriores, se sigue comprobando que para nuestras autoridades: LA EDUCACIÓN NO ES LA PRIORIDAD.
Firmado: un NO-HÉROE
El conocimiento que une es el conocimiento complejo. La ética que une es la ética de la fraternidad. La política que une es la política que sabe que la solidaridad es vital para el desarrollo de la complejidad social. No olvides que la realidad es cambiante, no olvides que lo nuevo puede surgir y, de todos modos, va a surgir. (Edgar Morin)
viernes, 19 de septiembre de 2008
martes, 9 de septiembre de 2008
La Caverna
No me resisto a trasladar lo que José Luis Peira García (La Cueva, Asturias) ha escrito en El País del 09/09/08. Aquí está:
"La otra noche, una cadena de televisión nos obsequió con un reportaje sobre las fiestas de algunos lugares de España. Una de las celebraciones que se pudieron ver era la que me provoca ciertas reflexiones.
Un pueblo, un lugar como cualquier otro, en el que se persigue a un toro y se le mata clavándole lanzas: una maravilla. Acaso todo habría quedado en la indignación que me provoca la visión de una caterva de borrachuzos torturando a un pobre animal. Pero dio la casualidad de que a mi lado, una chica alemana que está estos días con la familia no salía de su asombro ante tal espectáculo y nos miraba de reojo por si nosotros, gente civilizada a carta cabal, aún lleváramos manchas de sangre en nuestras ropas. Entonces me avergoncé, y ese orgullo que a uno le sale cuando ve a deportistas patrios encaramados a los cajones de los ídolos se trocó en explicaciones, disculpas, sonrojo.
Mientras en tantos rincones persista ese carnaval de tortura y muerte de seres vivos, mientras los políticos de turno saquen pecho y defiendan esos festejos bajo el epígrafe de "es cultura y tradición", mientras una juventud beoda y trasnochada pueda masacrar a una res, a un pato, a una rana o tirar un puerco a un río jaleados por los aplausos de sus vecinos, registrado todo ello con gran despliegue por la cadena local, este país será el de un pueblo bárbaro y atrasado, ignorante y primitivo, cautivo de exhibiciones y rituales sangrientos alejados de la grandeza del progreso. Por mucho que enarbolemos campeones, que algunos de nuestros científicos e intelectuales saquen la cabeza por ahí, cuanto más tardemos en darnos cuenta de que dentro de mil años se seguirán escribiendo libros, pero ya nadie se divertirá matando bichos, más tiempo seguirá este pueblo postrado ante las miserias de la caverna no del todo abandonada".
No puedo estar más de acuerdo con todo lo expuesto en su carta por José Luis Peira. Con el paragüas de la tradición se comete todo tipo de barbaridades y vilezas.
También era tradición ajusticiar al reo en la plaza pública. También era tradición flagelar a los condenados. También era (y lo es todavía) tradición la ablación de las mujeres en muchos países de África y de Asia. También lo era la castración de algunos niños para preservar su voz angelical y pudieran entrar en el coro del Vaticano. Y también lo era la lucha de gladiadores, la caza del zorro, y tantas otras manifestaciones del espíritu humano. Capaz de las acciones más nobles y de las más humillantes y crueles perversiones.
Afortunadamente la educación va ganando poco a poco terreno a la ignorancia (quiero creer eso) y las costumbres y tradicicones bárbaras van siendo arrinconadas poquito a poco.
¿Será posible alguna vez una fiesta taurina sin tortura y muerte del animal?. ¿Habrá alguna vez algún gobierno que se fije como objetivo erradicar de la cultura común esa fiesta anacrónica, cruel y humillante que es la mal llamada fiesta nacional?.
Espero que sí.
"La otra noche, una cadena de televisión nos obsequió con un reportaje sobre las fiestas de algunos lugares de España. Una de las celebraciones que se pudieron ver era la que me provoca ciertas reflexiones.
Un pueblo, un lugar como cualquier otro, en el que se persigue a un toro y se le mata clavándole lanzas: una maravilla. Acaso todo habría quedado en la indignación que me provoca la visión de una caterva de borrachuzos torturando a un pobre animal. Pero dio la casualidad de que a mi lado, una chica alemana que está estos días con la familia no salía de su asombro ante tal espectáculo y nos miraba de reojo por si nosotros, gente civilizada a carta cabal, aún lleváramos manchas de sangre en nuestras ropas. Entonces me avergoncé, y ese orgullo que a uno le sale cuando ve a deportistas patrios encaramados a los cajones de los ídolos se trocó en explicaciones, disculpas, sonrojo.
Mientras en tantos rincones persista ese carnaval de tortura y muerte de seres vivos, mientras los políticos de turno saquen pecho y defiendan esos festejos bajo el epígrafe de "es cultura y tradición", mientras una juventud beoda y trasnochada pueda masacrar a una res, a un pato, a una rana o tirar un puerco a un río jaleados por los aplausos de sus vecinos, registrado todo ello con gran despliegue por la cadena local, este país será el de un pueblo bárbaro y atrasado, ignorante y primitivo, cautivo de exhibiciones y rituales sangrientos alejados de la grandeza del progreso. Por mucho que enarbolemos campeones, que algunos de nuestros científicos e intelectuales saquen la cabeza por ahí, cuanto más tardemos en darnos cuenta de que dentro de mil años se seguirán escribiendo libros, pero ya nadie se divertirá matando bichos, más tiempo seguirá este pueblo postrado ante las miserias de la caverna no del todo abandonada".
No puedo estar más de acuerdo con todo lo expuesto en su carta por José Luis Peira. Con el paragüas de la tradición se comete todo tipo de barbaridades y vilezas.
También era tradición ajusticiar al reo en la plaza pública. También era tradición flagelar a los condenados. También era (y lo es todavía) tradición la ablación de las mujeres en muchos países de África y de Asia. También lo era la castración de algunos niños para preservar su voz angelical y pudieran entrar en el coro del Vaticano. Y también lo era la lucha de gladiadores, la caza del zorro, y tantas otras manifestaciones del espíritu humano. Capaz de las acciones más nobles y de las más humillantes y crueles perversiones.
Afortunadamente la educación va ganando poco a poco terreno a la ignorancia (quiero creer eso) y las costumbres y tradicicones bárbaras van siendo arrinconadas poquito a poco.
¿Será posible alguna vez una fiesta taurina sin tortura y muerte del animal?. ¿Habrá alguna vez algún gobierno que se fije como objetivo erradicar de la cultura común esa fiesta anacrónica, cruel y humillante que es la mal llamada fiesta nacional?.
Espero que sí.
viernes, 5 de septiembre de 2008
La Educación no es una prioridad (II). Las falacias.
Las autoridades educativas de la Comunidad Valenciana han decidido aumentar el nivel intelectual de la sociedad a través de unas clases y seminarios que podríamos calificar de Filosofía Práctica para la Vida Cotidiana o lo que es lo mismo, Cómo Confundir al Personal. He aquí el primero de estos seminarios-conferencias.
El Conseller del ramo en rueda de prensa del 04/09/08, comenta:
- "Lo que pretendemos es que los alumnos puedan mejorar los idiomas; se generen más puestos de trabajo y se contraten a más profesores". Esto es un ejemplo clásico de lo que en Filosofía (1º Bachillerato) se conoce como FALACIA AD IGNORANTIAM, ya que defiende algo como definitivamente verdadero porque no podemos demostrar lo contrario. ¿Alguien puede demostrar que con estas medidas no se van a generar más puestos de trabajo y se van a contratar más profesores?.
- "Esta forma de dar clases es algo muy habitual en muchos países de Europa que tienen una educación bilingüe". Se refería claro está al hecho de que haya dos profesores por aula, uno explicando y el otro traduciendo. Ejemplo claro de lo que se conoce como FALACIA AD VERECUNDIAM. Defiende su conclusión apelando a alguien o a algo (en este caso Europa) que se considera una autoridad en la materia, pero sin dar otras razones que lo justifiquen.
- Según explicó el conseller, el profesor de inglés será "asesorado" por el titular de la materia (especialista en Filosofía o Historia), y "vehiculará" o impartirá directamente en esta lengua extranjera. No obstante, rechazó que se trate de "una traducción simultánea" de los contenidos, refiriéndose al hecho de que haya dos profesores por aula (el orador y el traductor, por así decirlo). Aquí estamos ante un ejemplo palmario de FALACIA SEMÁNTICA, la cual se basa en que una palabra o expresión que se repite (en este caso “traducción simultánea”) cambia de significado en el curso de la inferencia; es decir, se usa un término o expresión equivocadamente. Esto hace que no nos demos cuenta de que, en el fondo, se ha acabado hablando de algo distinto de lo que se comenzó.
- "Es una novedad que puede causar alguna molestia adicional o dificultad de coordinación; eso ya lo sabemos". Bueno, esto es una bonita FALACIA CIRCULAR, la conclusión (causar molestia o dificultad) se apoya en una premisa (la novedad) que para ser verdadera depende de que la conclusión también lo sea. Así, la verdad de la premisa y la verdad de la conclusión dependen la una de la otra. Por eso se dice que comete circularidad. Podríamos añadir que también es ejemplo de FALACIA AD VERECUNDIAM, ya que apela a una autoridad: él (“eso ya lo sabemos”).
- Destacó que se trata de un curso con la mejor situación "de toda la historia, lo que redunda en beneficio de la calidad de la enseñanza". Otro ejemplo de FALACIA AD IGNORANTIAM. O es que ¿alguien puede demostrar que no sea el curso mejor preparardo de ¡¡TODA LA HISTORIA!!.
Nunca estaremos lo suficientemente agradecidos a nuestras autoridades educativas por su interés en ilustrarnos en el modo correcto de razonar y de argumentar y de descubrir falacias, mentiras, falsedades y medias verdades.
Como bien se enseña en Filosofía de 1º de Bachillerato uno de los criterios para reconocer la verdad es el de la EVIDENCIA (un conocimiento es evidente cuando nos produce una certeza que nos impide dudar de su verdad). Sin embargo éste no es suficiente por si solo ya que además es necesario el criterio de la INTERSUBJETIVIDAD (el conocimiento es objetivo).
Así pues, a mi entender, todo este batiburrillo ocurrente de meter un orador y un traductor en el aula, es EVIDENTE que tiene un objetivo alejado del interés de la comunidad educativa, y es OBJETIVAMENTE una, si se me permite la palabra, chapuza.
¿Habré cometido yo una FALACIA AD IGNORANTIAM al haber pronunciado la última frase?. Bueno, espero que el excelente equipo asesor de nuestra autoridad competente me lo haga saber. Ahora bien, le rogaría que si me lo hace saber lo hiciera en alguna de las lenguas vehiculares oficialmente reconocidas: castellano o valenciando, ya que yo hice el bachillerato de francés y no el de inglés (¡pobre de mí!).
Y para acabar, como al principio: La Educación no es una Prioridad
La orden del Consell está en : http://servicios.lasprovincias.es/documentos/ordenepc.pdf
El Conseller del ramo en rueda de prensa del 04/09/08, comenta:
- "Lo que pretendemos es que los alumnos puedan mejorar los idiomas; se generen más puestos de trabajo y se contraten a más profesores". Esto es un ejemplo clásico de lo que en Filosofía (1º Bachillerato) se conoce como FALACIA AD IGNORANTIAM, ya que defiende algo como definitivamente verdadero porque no podemos demostrar lo contrario. ¿Alguien puede demostrar que con estas medidas no se van a generar más puestos de trabajo y se van a contratar más profesores?.
- "Esta forma de dar clases es algo muy habitual en muchos países de Europa que tienen una educación bilingüe". Se refería claro está al hecho de que haya dos profesores por aula, uno explicando y el otro traduciendo. Ejemplo claro de lo que se conoce como FALACIA AD VERECUNDIAM. Defiende su conclusión apelando a alguien o a algo (en este caso Europa) que se considera una autoridad en la materia, pero sin dar otras razones que lo justifiquen.
- Según explicó el conseller, el profesor de inglés será "asesorado" por el titular de la materia (especialista en Filosofía o Historia), y "vehiculará" o impartirá directamente en esta lengua extranjera. No obstante, rechazó que se trate de "una traducción simultánea" de los contenidos, refiriéndose al hecho de que haya dos profesores por aula (el orador y el traductor, por así decirlo). Aquí estamos ante un ejemplo palmario de FALACIA SEMÁNTICA, la cual se basa en que una palabra o expresión que se repite (en este caso “traducción simultánea”) cambia de significado en el curso de la inferencia; es decir, se usa un término o expresión equivocadamente. Esto hace que no nos demos cuenta de que, en el fondo, se ha acabado hablando de algo distinto de lo que se comenzó.
- "Es una novedad que puede causar alguna molestia adicional o dificultad de coordinación; eso ya lo sabemos". Bueno, esto es una bonita FALACIA CIRCULAR, la conclusión (causar molestia o dificultad) se apoya en una premisa (la novedad) que para ser verdadera depende de que la conclusión también lo sea. Así, la verdad de la premisa y la verdad de la conclusión dependen la una de la otra. Por eso se dice que comete circularidad. Podríamos añadir que también es ejemplo de FALACIA AD VERECUNDIAM, ya que apela a una autoridad: él (“eso ya lo sabemos”).
- Destacó que se trata de un curso con la mejor situación "de toda la historia, lo que redunda en beneficio de la calidad de la enseñanza". Otro ejemplo de FALACIA AD IGNORANTIAM. O es que ¿alguien puede demostrar que no sea el curso mejor preparardo de ¡¡TODA LA HISTORIA!!.
Nunca estaremos lo suficientemente agradecidos a nuestras autoridades educativas por su interés en ilustrarnos en el modo correcto de razonar y de argumentar y de descubrir falacias, mentiras, falsedades y medias verdades.
Como bien se enseña en Filosofía de 1º de Bachillerato uno de los criterios para reconocer la verdad es el de la EVIDENCIA (un conocimiento es evidente cuando nos produce una certeza que nos impide dudar de su verdad). Sin embargo éste no es suficiente por si solo ya que además es necesario el criterio de la INTERSUBJETIVIDAD (el conocimiento es objetivo).
Así pues, a mi entender, todo este batiburrillo ocurrente de meter un orador y un traductor en el aula, es EVIDENTE que tiene un objetivo alejado del interés de la comunidad educativa, y es OBJETIVAMENTE una, si se me permite la palabra, chapuza.
¿Habré cometido yo una FALACIA AD IGNORANTIAM al haber pronunciado la última frase?. Bueno, espero que el excelente equipo asesor de nuestra autoridad competente me lo haga saber. Ahora bien, le rogaría que si me lo hace saber lo hiciera en alguna de las lenguas vehiculares oficialmente reconocidas: castellano o valenciando, ya que yo hice el bachillerato de francés y no el de inglés (¡pobre de mí!).
Y para acabar, como al principio: La Educación no es una Prioridad
La orden del Consell está en : http://servicios.lasprovincias.es/documentos/ordenepc.pdf
La Educación no es una prioridad.
Efectivamente. No lo es para ningún gobierno, ni autonómico ni central. La educación en España sigue siendo la hermanita pobre de los presupuestos. Hasta la fecha no ha habido gobierno que haya efectuado las medidas necesarias para elevar el nivel educativo de los ciudadanos de este país, medidas radicales que hagan que abandonemos los últimos puestos en el ranking europeo de éxito escolar.
A veces me han preguntado si no me alegro del éxito de nuestros deportistas, atletas, equipos de fútbol, baloncesto, etc. Sí, me alegro. Más por ellos y sus familias que por mí o por el resto del país. Porque en seguida me viene a la mente la cantidad de dinero, medios y presupuestos que se pone en juego para jalear la victoria de alguna de nuestras selecciones (sobre todo fútbol y en menor medida baloncesto) y no se pone ningúno, o casi ningún recurso, en la promoción de: Olimpiadas Matemáticas, Campeonatos de Ajedrez, Juegos Paralímpicos etc. Eventos que además de fortalecer el amor patrio (quien lo tenga), sirven para fortalecer otros valores además de la competitividad, como son el esfuerzo intelectual y la solidaridad.
La última ocurrencia de nuestras autoridades educativas es digna de una película de los Hermanos Marx. La asignatura Educación para la Ciudadanía se va a impartir en nuestra comunidad autónoma (por cierto ¿cómo se llama este territorio?) en inglés. No en ninguna de las lenguas vehiculares oficiales (castellano o valenciano), sino en inglés. Es una manera curiosa de aumentar las capacidades en lenguas de los alumnos. Los profesionales de la Educación sabemos que los alumnos que no hayan cursado sus estudios en colegios bilingües, no tiene, en general, las competencias necesarias todavía para seguir todo un curso de una asignatura nueva en inglés. Pero bueno, concedamos a las autoridades educativas en un alarde de imaginación que sí que tienen esas competencias educativas.
¿Quien va a dar esa asignatura?. Respuesta: los profesores de Filosofía y Geografía e Historia, y que además sepán inglés a un nivel suficiente como para impartir dicha asignatura.
¿Cuántos profesores hay con esos requisitos?. Respuesta dada por la Directora General del Ramo: 11. Si, hemos oído bien ¡¡¡ONCE!!!. Evidentemente con este exígüo numero de personas capacitadas no se va a poder dar la asignatura en todos los centros educativos de esta nuestra comunidad autónoma. Es por ello que nuestros ínclitos próceres que gobiernan la cosa pública educativa han perpetrado lo siguiente: que en cada aula haya dos profesores. ¿Dos profesores en el aula?, nos preguntaremos, ¿para qué dos profesores a la vez en la misma aula?, nos repreguntaremos. Y la respuesta es clara y diáfana. Un profesor será el de Filosofía o Geografía e Historia que, al no tener la competencia en inglés, dará la clase en alguna de las lenguas vehiculares (castellano o valenciano) y ¿entonces para qué está el otro profesor?. Pues el otro profesor está para ir traduciendo al inglés las explicaciones del profesor de la materia bajo las indicaciones de éste, el cual le irá diciendo qué es lo que tiene que ir traduciendo a los niños.
¿A quién van a hacer caso los niños en el aula y a quien van a atender por consiguiente?. La respuesta es tan evidente que ni vale la pena gastar tinta en escribirla.
¿Cuando los alumnos tengan una duda a qué profesor se la preguntarán?. Ah, si. ¡Es verdad!, ¡qué tonto estoy!. La preguntarán en inglés al profesor de inglés para que éste la traduzca al castellano o al valenciano al otro profesor, el cual responderá en castellano o valenciano al profesor de inglés y éste la traducirá a la lengua de Shakespeare para que el niño vea satisfecha su curiosidad. Esto es lo que se llama optimizar el tiempo y los recursos. Debe de ser un ejemplo prístino de la eficiencia educativa.
¿Hay suficientes profesores de inglés para ésto?. Supongo que sí, y si no, se les ocurrirá echar mano de los de francés, o alemán, o vete tú a saber.
Creo que ni a Louis Aragon, a Buñuel y a Dalí, a los tres juntos se les habría ocurrido un guión mejor para una película surrealista sobre la educación.
Según la Directora del Ramo cuando ayer (03/09/08) dió explicaciones sobre esta orden, esto "no se trata de una traducción simultánea". ¿Y qué es si no?. Encima se creen que estamos idiotas.
No les importa la educación. No les ha importado la educación. Siguen la política educativa de las ocurrencias. ¡A ver qué se les va a ocurrir ahora!
La educación no es una prioridad para ellos (nuestra clase gobernante) y, por desgracia, no lo será en bastante tiempo. Consideran el sistema educativo público como un cortijo de su propiedad.
¿Cuántos barracones quedan todavía?. Según los medios, este curso se empieza con 1300 barracones.
¿Cuántos ordenadores hay por aula?. Esta pregunta está mal hecha, habría qué preguntar por los ordenadores por instituto, porque por aula no hay ni uno. ¿Y pizarras digitales?, ¿y bibliotecas de aula?, ¿y profesores de apoyo al profesor responsable de cada asignatura, que sean de apoyo efectivo y no actúen como traductores únicamente?.
¿Porqué al profesorado interino no se le da estabilidad laboral para que puedan ejercer su labor de forma continuada y sin tener que estar cada año en un sitio distinto?. ¿Les interesa tener a cientos de profesores interinos viajando cada año de aquí para allá?. Si se sabe que cada año hacen falta casi doscientos profesores de Matemáticas, casi otros tantos de Física y Química, etc. etc., ¿porqué no se cubren esas plazas de forma definitiva y se tiene a esos profesores estables, motivados, entregados a su labor y sin la angustia de preguntarse por su destino al año próximo?. Parodiando el título de una película, podemos decir que Peor Imposible.
La Educación sigue sin ser una prioridad.
Y, lo que es peor, no hay ningún motivo para pensar que la cosa vay a cambiar. El fracaso escolar en la Comunidad Valenciana es casi el mayor de toda España (los penúltimos). Respuesta del consejero responsable del ramo: "Hay que cambiar las formas de medir el fracaso escolar, para que las estadísitcas sean homologables". Ya está bien de mirar para otro lado.
La mayor inversión de futuro que puede hacer una sociedad es en Educación, y hasta que a nuestros gobernantes no se les meta esto en la cabeza, seguiremos igual.
A veces me han preguntado si no me alegro del éxito de nuestros deportistas, atletas, equipos de fútbol, baloncesto, etc. Sí, me alegro. Más por ellos y sus familias que por mí o por el resto del país. Porque en seguida me viene a la mente la cantidad de dinero, medios y presupuestos que se pone en juego para jalear la victoria de alguna de nuestras selecciones (sobre todo fútbol y en menor medida baloncesto) y no se pone ningúno, o casi ningún recurso, en la promoción de: Olimpiadas Matemáticas, Campeonatos de Ajedrez, Juegos Paralímpicos etc. Eventos que además de fortalecer el amor patrio (quien lo tenga), sirven para fortalecer otros valores además de la competitividad, como son el esfuerzo intelectual y la solidaridad.
La última ocurrencia de nuestras autoridades educativas es digna de una película de los Hermanos Marx. La asignatura Educación para la Ciudadanía se va a impartir en nuestra comunidad autónoma (por cierto ¿cómo se llama este territorio?) en inglés. No en ninguna de las lenguas vehiculares oficiales (castellano o valenciano), sino en inglés. Es una manera curiosa de aumentar las capacidades en lenguas de los alumnos. Los profesionales de la Educación sabemos que los alumnos que no hayan cursado sus estudios en colegios bilingües, no tiene, en general, las competencias necesarias todavía para seguir todo un curso de una asignatura nueva en inglés. Pero bueno, concedamos a las autoridades educativas en un alarde de imaginación que sí que tienen esas competencias educativas.
¿Quien va a dar esa asignatura?. Respuesta: los profesores de Filosofía y Geografía e Historia, y que además sepán inglés a un nivel suficiente como para impartir dicha asignatura.
¿Cuántos profesores hay con esos requisitos?. Respuesta dada por la Directora General del Ramo: 11. Si, hemos oído bien ¡¡¡ONCE!!!. Evidentemente con este exígüo numero de personas capacitadas no se va a poder dar la asignatura en todos los centros educativos de esta nuestra comunidad autónoma. Es por ello que nuestros ínclitos próceres que gobiernan la cosa pública educativa han perpetrado lo siguiente: que en cada aula haya dos profesores. ¿Dos profesores en el aula?, nos preguntaremos, ¿para qué dos profesores a la vez en la misma aula?, nos repreguntaremos. Y la respuesta es clara y diáfana. Un profesor será el de Filosofía o Geografía e Historia que, al no tener la competencia en inglés, dará la clase en alguna de las lenguas vehiculares (castellano o valenciano) y ¿entonces para qué está el otro profesor?. Pues el otro profesor está para ir traduciendo al inglés las explicaciones del profesor de la materia bajo las indicaciones de éste, el cual le irá diciendo qué es lo que tiene que ir traduciendo a los niños.
¿A quién van a hacer caso los niños en el aula y a quien van a atender por consiguiente?. La respuesta es tan evidente que ni vale la pena gastar tinta en escribirla.
¿Cuando los alumnos tengan una duda a qué profesor se la preguntarán?. Ah, si. ¡Es verdad!, ¡qué tonto estoy!. La preguntarán en inglés al profesor de inglés para que éste la traduzca al castellano o al valenciano al otro profesor, el cual responderá en castellano o valenciano al profesor de inglés y éste la traducirá a la lengua de Shakespeare para que el niño vea satisfecha su curiosidad. Esto es lo que se llama optimizar el tiempo y los recursos. Debe de ser un ejemplo prístino de la eficiencia educativa.
¿Hay suficientes profesores de inglés para ésto?. Supongo que sí, y si no, se les ocurrirá echar mano de los de francés, o alemán, o vete tú a saber.
Creo que ni a Louis Aragon, a Buñuel y a Dalí, a los tres juntos se les habría ocurrido un guión mejor para una película surrealista sobre la educación.
Según la Directora del Ramo cuando ayer (03/09/08) dió explicaciones sobre esta orden, esto "no se trata de una traducción simultánea". ¿Y qué es si no?. Encima se creen que estamos idiotas.
No les importa la educación. No les ha importado la educación. Siguen la política educativa de las ocurrencias. ¡A ver qué se les va a ocurrir ahora!
La educación no es una prioridad para ellos (nuestra clase gobernante) y, por desgracia, no lo será en bastante tiempo. Consideran el sistema educativo público como un cortijo de su propiedad.
¿Cuántos barracones quedan todavía?. Según los medios, este curso se empieza con 1300 barracones.
¿Cuántos ordenadores hay por aula?. Esta pregunta está mal hecha, habría qué preguntar por los ordenadores por instituto, porque por aula no hay ni uno. ¿Y pizarras digitales?, ¿y bibliotecas de aula?, ¿y profesores de apoyo al profesor responsable de cada asignatura, que sean de apoyo efectivo y no actúen como traductores únicamente?.
¿Porqué al profesorado interino no se le da estabilidad laboral para que puedan ejercer su labor de forma continuada y sin tener que estar cada año en un sitio distinto?. ¿Les interesa tener a cientos de profesores interinos viajando cada año de aquí para allá?. Si se sabe que cada año hacen falta casi doscientos profesores de Matemáticas, casi otros tantos de Física y Química, etc. etc., ¿porqué no se cubren esas plazas de forma definitiva y se tiene a esos profesores estables, motivados, entregados a su labor y sin la angustia de preguntarse por su destino al año próximo?. Parodiando el título de una película, podemos decir que Peor Imposible.
La Educación sigue sin ser una prioridad.
Y, lo que es peor, no hay ningún motivo para pensar que la cosa vay a cambiar. El fracaso escolar en la Comunidad Valenciana es casi el mayor de toda España (los penúltimos). Respuesta del consejero responsable del ramo: "Hay que cambiar las formas de medir el fracaso escolar, para que las estadísitcas sean homologables". Ya está bien de mirar para otro lado.
La mayor inversión de futuro que puede hacer una sociedad es en Educación, y hasta que a nuestros gobernantes no se les meta esto en la cabeza, seguiremos igual.
martes, 19 de agosto de 2008
LOS OSOS POLARES: ¿SON LOS ACTUALES CANARIOS DE LAS MINAS DE CARBÓN?
Creo que es interesante que leáis estas declaraciones de Bjorn Lomborg.
Son incontables los políticos que han definido el calentamiento global como el asunto más importante de nuestra era. La Unión Europea lo ha descrito como "uno de los temas más amenazadores a los que nos enfrentamos en la actualidad". Tony Blair, antiguo primer ministro del Reino Unido, lo define como "la cuestión más importante". La canciller alemana, Angela Merkel, ha prometido convertir el cambio climático en la prioridad número uno tanto en el G-8 como en la Unión Europea para 2007, y el presidente italiano, Romano Prodi, considera el cambio climático como la verdadera amenaza para la paz mundial. Algunos aspirantes a la presidencia de Estados Unidos, desde John McCain a Hillary Clinton, han declarado estar muy pendientes de este tema. En Estados Unidos, diversas coaliciones de estados han planteado iniciativas regionales sobre el cambio climático, y el gobernador republicano de California, Arnold Schwarzenegger, ha contribuido al posible cambio de la legislación vigente al afirmar que el calentamiento global debería ser una prioridad máxima en su estado. Y por supuesto, Al Gore ha presentado a toda prisa su mensaje en artículos, en su libro y en la oscarizada película Una verdad incómoda.
En marzo de 2007, mientras esperaba para aportar pruebas en una audiencia legislativa sobre el cambio climático, vi a Gore presentando su caso ante los políticos. Me pareció evidente que a Gore le preocupaba realmente el futuro del planeta. Y desde luego no es el único. Infinidad de libros alertan en sus títulos sobre la cercanía de un punto de ebullición que nos lleva directamente a la destrucción climática. En uno de ellos se asegura que somos la última generación porque "la naturaleza se cobrará su venganza por el cambio climático". Los supuestos expertos compiten entre sí hasta llegar a afirmar que antes de cuarenta años, nuestra sociedad experimentará un retroceso hacia una pobreza y una decadencia social similar a la Edad Media, a no ser que pongamos en marcha cambios drásticos en nuestro estilo de vida.
De igual forma, son muchos los medios de comunicación que nos bombardean con historias -cada vez más dramáticas- sobre el más grave empeoramiento climático jamás experimentado. En 2006, la revista Time publicó un informe especial sobre el calentamiento global, en cuya portada se leía una frase repetida y aterradora: "Debemos estar asustados. Muy asustados". En la revista se nos decía que el clima se ha vuelto loco y nos afecta tanto a nivel global, desbaratando la biosfera, como a nivel individual, con efectos sobre la salud como las insolaciones, el asma y diversas enfermedades infecciosas. La impactante imagen de la portada retrataba a un solitario oso polar flotando sobre un pedazo de hielo a la deriva y buscando en vano el siguiente pedazo de hielo al que saltar. Time quiso explicarnos que, debido al calentamiento global, los osos "están empezando a aparecer ahogados" y tarde o temprano terminarán por extinguirse.
Los osos polares son animales maravillosos desplazándose sobre el hielo, apoyados en sus patas peludas. En Groenlandia -una parte de mi país natal, Dinamarca- son un símbolo de orgullo. La desaparición de estos animales sería una auténtica tragedia. Pero la verdadera historia de los osos polares resulta muy instructiva. En muchos aspectos, esta historia enmascara el verdadero problema que nos encontramos cuando hablamos de cambio climático: si nos fijamos detenidamente en los datos que la sostienen, la retórica se derrumba.
Al Gore nos muestra una visión similar a la de Time, y nos dice que "un reciente estudio científico demuestra que, por primera vez, el número de osos polares que aparecen ahogados es preocupante". La Asociación para la Defensa de la Naturaleza (World Wildlife Fund) nos advierte que hacia el año 2012, los osos polares podrían dejar de reproducirse, lo que les llevaría sin remedio a una extinción inevitable en tan solo una década, con la concisa frase: "Los osos polares están condenados a pasar a la historia, a ser algo que nuestros nietos solo podrán leer en los libros". El Independent ha publicado que el aumento de las temperaturas "significa la erradicación de los osos polares de su hogar ártico. El único lugar donde podrán verse será en los zoológicos".
Durante los últimos años esta historia ha aparecido muchas veces, gracias, en primer lugar, a un informe publicado en 2002 por la Asociación para la Defensa de la Naturaleza, y más tarde, en 2004, en otro publicado por la Evaluación del Impacto del Clima Ártico. En ambos se trataba en detalle la investigación llevada a cabo en 2001 por el Grupo de Especialistas en Osos Polares de la Unión Mundial para la Naturaleza.
Pero lo que este grupo nos decía en realidad es que de las veinte distintas subpoblaciones de osos polares, una o posiblemente dos estaban descendiendo en la bahía de Baf?n; más de la mitad se había comprobado que permanecían estables; y dos subpoblaciones estaban aumentando su número de individuos en el mar de Beaufort. No solo eso, también se ha informado de que la población mundial de osos polares ha aumentado drásticamente en las últimas décadas, de unos cerca de 5.000 ejemplares en la década de los sesenta hasta los 25.000 actuales, gracias a una regulación estricta de su caza. En contra de lo que cabría esperar -y desde luego esta noticia no aparece en ninguna de las historias que últimamente se cuentan-, las dos poblaciones menguantes se localizan en zonas en las que la temperatura ha estado descendiendo durante los últimos cincuenta años, mientras que los dos grupos que han crecido se ubican en zonas en las que la temperatura ha aumentado. Del mismo modo, el comentario de Al Gore sobre osos ahogados sugiere un proceso en continuo deterioro. El hecho real es que se produjo un único caso con cuatro osos muertos, justo el día después de una "tremenda tormenta", en una de las zonas en las que la población de osos está creciendo.
La población de estos animales mejor estudiada vive en la costa oeste de la bahía de Hudson. La reducción de su censo en un 17%, desde los 1.200 de 1987 a los menos de 950 de 2004, ha sido sobradamente reflejada en la prensa. Lo que no se ha dicho, sin embargo, es que desde 1981 la población ha subido de forma espectacular desde apenas 500 ejemplares, con lo que se demuestra que no hay ningún temor de desaparición. Además, en ningún medio de comunicación se ha mencionado que entre 300 y 500 osos mueren cada año por disparos, con un promedio de 49 osos abatidos en la costa oeste de la bahía de Hudson. Incluso tomando la historia del descenso de población como un dato fiable, significa que el calentamiento global es responsable de la muerte de 15 osos al año, mientras que los rifles de los cazadores se llevan por delante a 49 de ellos.
En 2006 un biólogo del gobierno canadiense, experto en osos polares, resumía la discrepancia entre los datos reales y los publicados: "Resulta estúpido vaticinar la desaparición de los osos polares en veinticinco años basándose en un estado de histeria, alimentado por los medios de comunicación". Canadá alberga a dos terceras partes de todos los osos polares del planeta, y el calentamiento global les afectará sin duda, pero "en realidad, no hay motivo alguno para el pánico. De las trece poblaciones de osos polares que habitan en Canadá, once se mantienen estables e incluso están aumentando. No es cierto que por el momento vayan a extinguirse ni que se vean afectadas".
La historia de los osos polares nos enseña tres cosas. En primer lugar, hemos estado escuchando innumerables y exageradas quejas emocionales que no se apoyan en datos reales. Sí es probable que la desaparición del hielo dificulte de forma considerable el mantenimiento de los patrones clásicos de alimentación de los osos polares, y también es muy posible que su vida se parezca cada vez más a la de los osos pardos, de los que proceden evolutivamente. Puede que su población descienda, aunque es altamente improbable un decrecimiento drástico. Es más: durante los últimos cuarenta años su número ha aumentado mucho, y hoy día las poblaciones son estables. Solo descienden en las áreas que se están enfriando. Ya nos han dicho que el calentamiento global provocará en una década la extinción de estos animales, y que nuestros hijos solo podrán verlos en los libros de cuentos.
En segundo lugar, los osos polares no son el único asunto que hay que tratar. Mientras solo escuchamos hablar de las especies en peligro, la verdad es que a muchas especies les va a ir mucho mejor con el cambio climático. En general, la Evaluación del Impacto del Clima Ártico (Arctic Climate Impact Assessment - ACIA)- ha previsto que las regiones árticas van a experimentar un aumento en la riqueza de especies y una mayor productividad en su ecosistema. Tendrán menos desierto polar y más bosques. De hecho, la ACIA reconoce que las temperaturas más altas acarrearán consigo un mayor anidamiento de aves y una mayor presencia de mariposas. Esto no les arregla las cosas a los osos polares, pero estamos obligados a escuchar las dos versiones de la historia.
El tercer asunto es que nuestras preocupaciones nos llevan a centrar los recursos en las soluciones equivocadas. Se nos está diciendo que la situación precaria de los osos polares demuestra "la necesidad de reducir de manera drástica las emisiones de gases de efecto invernadero relacionados con el calentamiento global". Aunque aceptemos la absurda idea de tomar como dato de partida la población de osos polares que retozaban en la bahía de Hudson en 1987, demostrando que perdemos 15 osos al año, ¿qué podemos hacer al respecto? Si para ayudarles recortamos la emisión de gases de efecto invernadero, en el mejor de los casos podremos evitar 15 muertes al año. Más adelante podremos comprobar que en realidad esos datos no son ni mucho menos tan optimistas -es probable que tan solo se lograran salvar 0,06 osos por año-. Al mismo tiempo, 49 osos de esa misma población, mueren a balazos cada año, y contra eso sí es bien fácil actuar. Por tanto, si realmente queremos una población estable de osos polares, debemos ocuparnos primero de los rifles que causan esas 49 muertes, lo que sería, sin duda, una estrategia más práctica y viable. Aunque una vez más no es ésta la solución de la que más se habla. Pocas veces se oye decir en el debate sobre el clima, que se va a hacer todo lo posible por mejorarlo, en cambio se escucha hablar continuamente sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Este planteamiento estaría bien si nuestro único objetivo fuera esa reducción de gases, pero parece obvio que de lo que se trata es de mejorar las condiciones de vida de los seres humanos y del medio ambiente que nos rodea. Es posible que, en algunos casos, esa reducción de emisiones sea la solución más acertada, pero en la mayoría de situaciones no es así. Debemos preguntarnos si no tendría más sentido ayudar a 49 osos de forma económica y sencilla que beneficiar a 0,06 osos a más largo plazo y con costes elevadísimos.
El argumento de este libro es muy simple:
1. El calentamiento global es real y está causado por el hombre. El impacto que dejará sobre los seres humanos y el medio ambiente será grave hacia finales de este siglo.
2. Las afirmaciones sobre consecuencias duras, siniestras e inmediatas del calentamiento global son casi siempre exageradas, lo que supone una política de actuación poco acertada.
3. Necesitamos soluciones más sencillas, directas y eficaces para el calentamiento global, en lugar de acciones excesivas y, en el mejor de los casos, bien intencionadas. Las caras reducciones masivas de emisiones de CO2 aplicadas en la actualidad tendrán un impacto mínimo, casi insignificante en un futuro a largo plazo.
4. Hay otros muchos asuntos más importantes que el calentamiento global. Debemos recuperar una perspectiva anterior. El mundo está aquejado de otros problemas como el hambre, la pobreza y la enfermedad. Si centramos nuestros esfuerzos en estos objetivos, podremos ayudar a mucha más gente, gastando menos dinero y con unas probabilidades de éxito mucho mayores que mediante políticas drásticas sobre el clima, que nos costarían miles de millones de dólares.
Estos cuatro puntos harán que mucha gente se enfade. Estamos acostumbrados a la historia de siempre: el cambio climático no solo es real, producirá catástrofes inimaginables, y cualquier cosa que hagamos al respecto no solo será barato, sino moralmente correcto. Quizá sería razonable esperar que alguien se planteara si esta línea argumental no está claramente malintencionada. Sin embargo, yo creo -con la mejor de las intenciones- que es necesario permitirnos a nosotros mismos examinar nuestra lógica antes de embarcarnos en la mayor inversión pública de la historia.
Nunca debemos olvidar que nuestro objetivo final no es reducir la emisión de gases de efecto invernadero ni el calentamiento global per se, sino mejorar la calidad de vida y el medio ambiente. Todos queremos dejar el planeta en buenas condiciones para nuestros hijos. La reducción radical de emisiones de gases de efecto invernadero no es necesariamente la mejor forma de conseguirlo. A medida que vayamos analizando los datos, comprobaremos que en realidad es una de las medidas menos efectivas para ayudar a la humanidad o al medio ambiente.
Espero que este libro pueda ayudarnos a entender mejor el calentamiento global, a ser más razonables sobre las posibles soluciones y a recuperar nuestra perspectiva sobre lo que es más eficaz para que este mundo sea un lugar más habitable, algo en lo que seguro estamos todos de acuerdo.
En Frío. Guia del Ecologista Escéptico
Son incontables los políticos que han definido el calentamiento global como el asunto más importante de nuestra era. La Unión Europea lo ha descrito como "uno de los temas más amenazadores a los que nos enfrentamos en la actualidad". Tony Blair, antiguo primer ministro del Reino Unido, lo define como "la cuestión más importante". La canciller alemana, Angela Merkel, ha prometido convertir el cambio climático en la prioridad número uno tanto en el G-8 como en la Unión Europea para 2007, y el presidente italiano, Romano Prodi, considera el cambio climático como la verdadera amenaza para la paz mundial. Algunos aspirantes a la presidencia de Estados Unidos, desde John McCain a Hillary Clinton, han declarado estar muy pendientes de este tema. En Estados Unidos, diversas coaliciones de estados han planteado iniciativas regionales sobre el cambio climático, y el gobernador republicano de California, Arnold Schwarzenegger, ha contribuido al posible cambio de la legislación vigente al afirmar que el calentamiento global debería ser una prioridad máxima en su estado. Y por supuesto, Al Gore ha presentado a toda prisa su mensaje en artículos, en su libro y en la oscarizada película Una verdad incómoda.
En marzo de 2007, mientras esperaba para aportar pruebas en una audiencia legislativa sobre el cambio climático, vi a Gore presentando su caso ante los políticos. Me pareció evidente que a Gore le preocupaba realmente el futuro del planeta. Y desde luego no es el único. Infinidad de libros alertan en sus títulos sobre la cercanía de un punto de ebullición que nos lleva directamente a la destrucción climática. En uno de ellos se asegura que somos la última generación porque "la naturaleza se cobrará su venganza por el cambio climático". Los supuestos expertos compiten entre sí hasta llegar a afirmar que antes de cuarenta años, nuestra sociedad experimentará un retroceso hacia una pobreza y una decadencia social similar a la Edad Media, a no ser que pongamos en marcha cambios drásticos en nuestro estilo de vida.
De igual forma, son muchos los medios de comunicación que nos bombardean con historias -cada vez más dramáticas- sobre el más grave empeoramiento climático jamás experimentado. En 2006, la revista Time publicó un informe especial sobre el calentamiento global, en cuya portada se leía una frase repetida y aterradora: "Debemos estar asustados. Muy asustados". En la revista se nos decía que el clima se ha vuelto loco y nos afecta tanto a nivel global, desbaratando la biosfera, como a nivel individual, con efectos sobre la salud como las insolaciones, el asma y diversas enfermedades infecciosas. La impactante imagen de la portada retrataba a un solitario oso polar flotando sobre un pedazo de hielo a la deriva y buscando en vano el siguiente pedazo de hielo al que saltar. Time quiso explicarnos que, debido al calentamiento global, los osos "están empezando a aparecer ahogados" y tarde o temprano terminarán por extinguirse.
Los osos polares son animales maravillosos desplazándose sobre el hielo, apoyados en sus patas peludas. En Groenlandia -una parte de mi país natal, Dinamarca- son un símbolo de orgullo. La desaparición de estos animales sería una auténtica tragedia. Pero la verdadera historia de los osos polares resulta muy instructiva. En muchos aspectos, esta historia enmascara el verdadero problema que nos encontramos cuando hablamos de cambio climático: si nos fijamos detenidamente en los datos que la sostienen, la retórica se derrumba.
Al Gore nos muestra una visión similar a la de Time, y nos dice que "un reciente estudio científico demuestra que, por primera vez, el número de osos polares que aparecen ahogados es preocupante". La Asociación para la Defensa de la Naturaleza (World Wildlife Fund) nos advierte que hacia el año 2012, los osos polares podrían dejar de reproducirse, lo que les llevaría sin remedio a una extinción inevitable en tan solo una década, con la concisa frase: "Los osos polares están condenados a pasar a la historia, a ser algo que nuestros nietos solo podrán leer en los libros". El Independent ha publicado que el aumento de las temperaturas "significa la erradicación de los osos polares de su hogar ártico. El único lugar donde podrán verse será en los zoológicos".
Durante los últimos años esta historia ha aparecido muchas veces, gracias, en primer lugar, a un informe publicado en 2002 por la Asociación para la Defensa de la Naturaleza, y más tarde, en 2004, en otro publicado por la Evaluación del Impacto del Clima Ártico. En ambos se trataba en detalle la investigación llevada a cabo en 2001 por el Grupo de Especialistas en Osos Polares de la Unión Mundial para la Naturaleza.
Pero lo que este grupo nos decía en realidad es que de las veinte distintas subpoblaciones de osos polares, una o posiblemente dos estaban descendiendo en la bahía de Baf?n; más de la mitad se había comprobado que permanecían estables; y dos subpoblaciones estaban aumentando su número de individuos en el mar de Beaufort. No solo eso, también se ha informado de que la población mundial de osos polares ha aumentado drásticamente en las últimas décadas, de unos cerca de 5.000 ejemplares en la década de los sesenta hasta los 25.000 actuales, gracias a una regulación estricta de su caza. En contra de lo que cabría esperar -y desde luego esta noticia no aparece en ninguna de las historias que últimamente se cuentan-, las dos poblaciones menguantes se localizan en zonas en las que la temperatura ha estado descendiendo durante los últimos cincuenta años, mientras que los dos grupos que han crecido se ubican en zonas en las que la temperatura ha aumentado. Del mismo modo, el comentario de Al Gore sobre osos ahogados sugiere un proceso en continuo deterioro. El hecho real es que se produjo un único caso con cuatro osos muertos, justo el día después de una "tremenda tormenta", en una de las zonas en las que la población de osos está creciendo.
La población de estos animales mejor estudiada vive en la costa oeste de la bahía de Hudson. La reducción de su censo en un 17%, desde los 1.200 de 1987 a los menos de 950 de 2004, ha sido sobradamente reflejada en la prensa. Lo que no se ha dicho, sin embargo, es que desde 1981 la población ha subido de forma espectacular desde apenas 500 ejemplares, con lo que se demuestra que no hay ningún temor de desaparición. Además, en ningún medio de comunicación se ha mencionado que entre 300 y 500 osos mueren cada año por disparos, con un promedio de 49 osos abatidos en la costa oeste de la bahía de Hudson. Incluso tomando la historia del descenso de población como un dato fiable, significa que el calentamiento global es responsable de la muerte de 15 osos al año, mientras que los rifles de los cazadores se llevan por delante a 49 de ellos.
En 2006 un biólogo del gobierno canadiense, experto en osos polares, resumía la discrepancia entre los datos reales y los publicados: "Resulta estúpido vaticinar la desaparición de los osos polares en veinticinco años basándose en un estado de histeria, alimentado por los medios de comunicación". Canadá alberga a dos terceras partes de todos los osos polares del planeta, y el calentamiento global les afectará sin duda, pero "en realidad, no hay motivo alguno para el pánico. De las trece poblaciones de osos polares que habitan en Canadá, once se mantienen estables e incluso están aumentando. No es cierto que por el momento vayan a extinguirse ni que se vean afectadas".
La historia de los osos polares nos enseña tres cosas. En primer lugar, hemos estado escuchando innumerables y exageradas quejas emocionales que no se apoyan en datos reales. Sí es probable que la desaparición del hielo dificulte de forma considerable el mantenimiento de los patrones clásicos de alimentación de los osos polares, y también es muy posible que su vida se parezca cada vez más a la de los osos pardos, de los que proceden evolutivamente. Puede que su población descienda, aunque es altamente improbable un decrecimiento drástico. Es más: durante los últimos cuarenta años su número ha aumentado mucho, y hoy día las poblaciones son estables. Solo descienden en las áreas que se están enfriando. Ya nos han dicho que el calentamiento global provocará en una década la extinción de estos animales, y que nuestros hijos solo podrán verlos en los libros de cuentos.
En segundo lugar, los osos polares no son el único asunto que hay que tratar. Mientras solo escuchamos hablar de las especies en peligro, la verdad es que a muchas especies les va a ir mucho mejor con el cambio climático. En general, la Evaluación del Impacto del Clima Ártico (Arctic Climate Impact Assessment - ACIA)- ha previsto que las regiones árticas van a experimentar un aumento en la riqueza de especies y una mayor productividad en su ecosistema. Tendrán menos desierto polar y más bosques. De hecho, la ACIA reconoce que las temperaturas más altas acarrearán consigo un mayor anidamiento de aves y una mayor presencia de mariposas. Esto no les arregla las cosas a los osos polares, pero estamos obligados a escuchar las dos versiones de la historia.
El tercer asunto es que nuestras preocupaciones nos llevan a centrar los recursos en las soluciones equivocadas. Se nos está diciendo que la situación precaria de los osos polares demuestra "la necesidad de reducir de manera drástica las emisiones de gases de efecto invernadero relacionados con el calentamiento global". Aunque aceptemos la absurda idea de tomar como dato de partida la población de osos polares que retozaban en la bahía de Hudson en 1987, demostrando que perdemos 15 osos al año, ¿qué podemos hacer al respecto? Si para ayudarles recortamos la emisión de gases de efecto invernadero, en el mejor de los casos podremos evitar 15 muertes al año. Más adelante podremos comprobar que en realidad esos datos no son ni mucho menos tan optimistas -es probable que tan solo se lograran salvar 0,06 osos por año-. Al mismo tiempo, 49 osos de esa misma población, mueren a balazos cada año, y contra eso sí es bien fácil actuar. Por tanto, si realmente queremos una población estable de osos polares, debemos ocuparnos primero de los rifles que causan esas 49 muertes, lo que sería, sin duda, una estrategia más práctica y viable. Aunque una vez más no es ésta la solución de la que más se habla. Pocas veces se oye decir en el debate sobre el clima, que se va a hacer todo lo posible por mejorarlo, en cambio se escucha hablar continuamente sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Este planteamiento estaría bien si nuestro único objetivo fuera esa reducción de gases, pero parece obvio que de lo que se trata es de mejorar las condiciones de vida de los seres humanos y del medio ambiente que nos rodea. Es posible que, en algunos casos, esa reducción de emisiones sea la solución más acertada, pero en la mayoría de situaciones no es así. Debemos preguntarnos si no tendría más sentido ayudar a 49 osos de forma económica y sencilla que beneficiar a 0,06 osos a más largo plazo y con costes elevadísimos.
El argumento de este libro es muy simple:
1. El calentamiento global es real y está causado por el hombre. El impacto que dejará sobre los seres humanos y el medio ambiente será grave hacia finales de este siglo.
2. Las afirmaciones sobre consecuencias duras, siniestras e inmediatas del calentamiento global son casi siempre exageradas, lo que supone una política de actuación poco acertada.
3. Necesitamos soluciones más sencillas, directas y eficaces para el calentamiento global, en lugar de acciones excesivas y, en el mejor de los casos, bien intencionadas. Las caras reducciones masivas de emisiones de CO2 aplicadas en la actualidad tendrán un impacto mínimo, casi insignificante en un futuro a largo plazo.
4. Hay otros muchos asuntos más importantes que el calentamiento global. Debemos recuperar una perspectiva anterior. El mundo está aquejado de otros problemas como el hambre, la pobreza y la enfermedad. Si centramos nuestros esfuerzos en estos objetivos, podremos ayudar a mucha más gente, gastando menos dinero y con unas probabilidades de éxito mucho mayores que mediante políticas drásticas sobre el clima, que nos costarían miles de millones de dólares.
Estos cuatro puntos harán que mucha gente se enfade. Estamos acostumbrados a la historia de siempre: el cambio climático no solo es real, producirá catástrofes inimaginables, y cualquier cosa que hagamos al respecto no solo será barato, sino moralmente correcto. Quizá sería razonable esperar que alguien se planteara si esta línea argumental no está claramente malintencionada. Sin embargo, yo creo -con la mejor de las intenciones- que es necesario permitirnos a nosotros mismos examinar nuestra lógica antes de embarcarnos en la mayor inversión pública de la historia.
Nunca debemos olvidar que nuestro objetivo final no es reducir la emisión de gases de efecto invernadero ni el calentamiento global per se, sino mejorar la calidad de vida y el medio ambiente. Todos queremos dejar el planeta en buenas condiciones para nuestros hijos. La reducción radical de emisiones de gases de efecto invernadero no es necesariamente la mejor forma de conseguirlo. A medida que vayamos analizando los datos, comprobaremos que en realidad es una de las medidas menos efectivas para ayudar a la humanidad o al medio ambiente.
Espero que este libro pueda ayudarnos a entender mejor el calentamiento global, a ser más razonables sobre las posibles soluciones y a recuperar nuestra perspectiva sobre lo que es más eficaz para que este mundo sea un lugar más habitable, algo en lo que seguro estamos todos de acuerdo.
En Frío. Guia del Ecologista Escéptico
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