El conocimiento que une es el conocimiento complejo. La ética que une es la ética de la fraternidad. La política que une es la política que sabe que la solidaridad es vital para el desarrollo de la complejidad social. No olvides que la realidad es cambiante, no olvides que lo nuevo puede surgir y, de todos modos, va a surgir. (Edgar Morin)
viernes, 27 de enero de 2012
Los Patriotas Valencianos
“El amor a Valencia es lo que mueve mi actividad y mi ser”, “Valencia es lo primero para mí”, “Valencia por encima de todo”. Estas y otras frases similares se las hemos oído decir a muchos políticos de uno u otro color, sobre todo en época de elecciones. El Patriotismo Valenciano, si va aderezado con un poco (o un mucho de anticatalanismo) es capaz de movilizar a muchas personas sobre todo si son más propicias a pensar con las entrañas antes que con el órgano preparado evolutivamente para ello. Se indignan ante cualquier afrenta contra este ente territorial (País, Reino, Región, Comunidad……) sea relacionado con el agua, con la lengua, o con la “envidia que nos tienen por todo el mundo”. ¿En qué se está traduciendo este amor?. Estas personas quieren tanto a esta tierra que se la quieren llevar toda, toda y tenerla para ellos por siempre jamás. Además, desean que su nombre sea referencia mundial y para ello (“xe, será per diners!!”) se gasta lo que no está escrito. Pero, una cosa, ¿no nos han estado comiendo la cabeza todos estos años con que los catalanes y sus quintacolumnistas (los catalanistas), nos querían quitar todo: la paella, les falles, Paquito Xocolatero, el all i oli, el agua, y no sé yo cuantas cosas más?. Pues, parece ser que al final no han sido nuestros vecinos del norte quienes nos han robado y esquilmado. Parece ser que quienes nos han arruinado y han hecho que esta tierra sea sinónimo de corrupción y despilfarro han sido los “nuestros”, “els patriotes valencians”. Los teníamos entre nosotros y no nos habíamos dado cuenta.
miércoles, 18 de enero de 2012
El Gobierno y la Banca.
A día de hoy (18/01/2011) la población española es de unos 50 000 000 (cincuenta millones) de habitantes. A dia de hoy una de las primeras medidas que ha tomado el Gobierno en su plan de ajustes es aprobar avales a la banca por un importe de 100 000 000 000 (cien mil millones de euros). Esta práctica también ha sido común en los gobiernos anteriores.
Según el texto de la norma, estos avales servirán para "emisiones de bonos y obligaciones nuevas que realicen las entidades de crédito residentes en España con una actividad significativa en el mercado de crédito nacional".
En principio esta enorme cantidad de dinero ha de servir para que la Banca proporcione medios para dar créditos a las empresas, y facilite la obtención de préstamos, la compra de viviendas, y todas aquellas cosas que potenciarían la economía real.
La fácil operación matemática que inmediatamente uno puede hacer es la siguiente: si dividimos estos cien mil millones de euros entre los cincuenta millones de habitantes de este país, salimos a 2000 euros. Podemos proponer un camino alternativo para que la Banca reciba ese dinero. En vez de que la Banca reciba este dinero directamente del Gobierno, que lo reciba de los ciudadanos. ¿Cómo se puede hacer esto?. Quizás lo más fácil sería que el Gobierno proporcione este dinero (o estos "avales") a cada ciudadano de manera que pudiera usarlo para pagar parte de sus deudas (la mayoria con los bancos). Una familia de 4 miembros, por ejemplo, recibiría 8000 euros que podría usar para adelantar pagos de lahipoteca (dinero que va a la Banca), cancelar péstamos (la (mayoría con la Banca, liquidar tarjetas de crédito (con la Banca), incluso pagar la entrada de un coche.
Estos cien mil millones de euros acabarían en manos de la Banca, y los ciudadanos tendríamos un respiro en nuestra situación económica.
Pero, no seamos ingenuos. Esto no se va a hacer. Ningún gobierno lo va a hacer. El poder de la Banca es demasiado como para permitir que se le vaya de las manos el poder ominoso sobre la ciudadanía y las instituciones.
Cuando caemos en la cuenta de que con el tratado del euro y de los distintos tratados europeos, la entidad emisora europea (el Banco Central Europeo) presta el dinero que imprime no a los Gobiernos (lo tiene prohibido) sino a la Banca privada a un interés bajísimo (ronda el 1%). y que luego esta Banca privada presta el dinero a los Gobiernos a un interés mayor (4%, 5%,...) y luego a los ciudadanos a uno todavía mayor, nos vamos dando cuenta entonces del meollo de la cuestión.
El poder que proporciona a la Banca este maléfico mecanismo de poder y de manipulación es una fruta demasiado jugosa y dulce como para dejarla marchar.
Pero, a pesar de todo,..... otro mundo es posible
jueves, 12 de enero de 2012
Vergüenza
Vergüenza: Turbación del ánimo, que suele encender el color del rostro, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena. (DRAE)
Vergüenza me da como nos mienten una y otra vez, repetidamente, sin parar y ninguno de nuestros gobernantes tiene el coraje y valentía suficiente para decir la verdad: que otro mundo es posible (*).
Vergüenza me produce ver como el Gobierno actual, al igual que el anterior, sigue con su trato preferente a la banca: 100 000 millones de euros de avales (*) .
Vergüenza me produce ver como una madre ha de sufragar una investigación científica para curar la enfermedad de su hija (*)
Vergüenza me produce ver como la Comunidad Valenciana es la más endeudada de España después de años de fastos sin control (aeropuerto de Castelló, Fórmula-1, Copa América, Terra Mítica, Ciudad de las Ciencias con sobrecostes,…) que pone en peligro los servicios sociales (*).
Vergüenza me produce comprobar que los docentes son ninguneados por la sociedad e incluso difamados y que, todavía, hay que alzar la voz para decir lo evidente (*)
Vergüenza me produce comprobar que la Iglesia a pesar de su discurso moralista no pague el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) por sus cientos de iglesias, conventos, monasterios y seminarios (*)
Vergüenza me produce comprobar como hay que continuar luchando para que los derechos conseguidos por la humanidad después de tantos años de lucha no sean cercenados por unos miserables piratas que solamente buscan el lucro, el poder y la dominación.
Vergüenza me da ver como la democracia formal que tenemos está estructurada para que una casta dirigente de unos pocos partidos mantengan su cuota de poder y no sea responsable de muchos desmanes cometidos sin control y justificación.
Vergüenza me produce ver como nuestros dirigentes siguen fielmente las doctrinas de las corporaciones multinacionales (reducción del déficit a toda costa), pese a quien pese aunque eso implique recortes sociales que llevan a más paro y más déficit.
Vergüenza me produce ver como los generadores de esta crisis siguen sin pagar sus delitos, siguen campando a sus anchas y muchos de ellos siguen especulando con cualquier cosa incluso con alimentos, aunque eso lleva a la hambruna y miseria a algunas regiones del planeta.
Vergüenza me produce ver como la población es manipulada, engañada, vilipendiada, anulada y esquilmada hasta lo indecible por parte de los poderes públicos.
miércoles, 11 de enero de 2012
sábado, 31 de diciembre de 2011
El engendro de la Atención Educativa
“Enseñanza de la religión.
1. La enseñanza de la religión católica se ajustará a lo establecido en el Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales suscrito entre la Santa Sede y el Estado español. A tal fin, y de conformidad con lo que disponga dicho acuerdo, se incluirá la religión católica como área o materia en los niveles educativos que corresponda, que será de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario
para los alumnos.
2. La enseñanza de otras religiones se ajustará a lo dispuesto en los Acuerdos de Cooperación celebrados por el Estado español con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, la Federación de Comunidades Israelitas de España, la Comisión Islámica de España y, en su caso, a los que en el futuro puedan suscribirse con otras confesiones religiosas”.
Disposición adicional segunda LEY ORGÁNICA 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
“Los centros docentes dispondrán las medidas organizativas necesarias para proporcionar la debida atención educativa en el caso de que no se haya optado por cursar enseñanzas de religión, garantizando, en todo caso, que la elección de una u otra opción no suponga discriminación alguna. Dicha atención, en ningún caso comportará el aprendizaje de contenidos curriculares Asociados al conocimiento del hecho religioso ni a cualquier materia de la etapa. Las medidas organizativas que dispongan los centros deberán ser incluidas en su proyecto educativo para que padres, tutores y alumnos las conozcan con anterioridad.”
Disposición adicional segunda del REAL DECRETO 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria.
Esto es lo que está establecido en el actual modelo educativo español. La religión se ha de ofrecer obligatoriamente en todos los centros educativos, pero los padres tienen la potestad de decidir si desean que sus hijos acudan o no a las clases de religión. El que en los centros educativos públicos de un país oficialmente aconfesional se impartan clases de religión es un aspecto muy discutible y que se merece una reflexión aparte. Lo que ahora me interesa es dirigir el foco sobre un aspecto colateral al derecho que tienen los padres para que sus hijos reciban adoctrinamiento religioso en centros públicos. Los alumnos cuyos padres han decidido que sus hijos no vayan a las clases de religión van a ser acogidos por los centros educativos y, tal y como dice la ley, van a recibir la debida atención educativa.
¿Qué es lo que se entiende por Debida Atención Educativa ?. Yo, como profesional de la educación, entiendo que a los niños y adolescentes se les ha de proporcionar los medios necesarios para que puedan desarrollar sus aptitudes y mejorar sus actitudes, se les ha de orientar en su desarrollo psico-social, se les ha de facilitar el proceso de enseñanza-aprendizaje, se les ha de marcar las pautas necesarias para que puedan entender mejor el mundo en el que vivimos y puedan desarrollar todas sus capacidades para el bien de ellos mismos y de la sociedad. Pues bien, de acuerdo con la legislación vigente “dicha atención, en ningún caso comportará el aprendizaje de contenidos curriculares asociados al conocimiento del hecho religioso ni a cualquier materia de la etapa”. Es decir, no podemos impartir ningún tipo de conocimiento ni formación que se pueda asociar al hecho religioso ni ¡ a ningún contenido de la etapa !. Los profesores que atendemos la Debida Atención Educativa, no podríamos ni tan siquiera responder a preguntas de nuestros alumnos tales como, por ejemplo: “profe, he hecho bien esta suma”, “maestro, ¿Colón descubrió América?”, “seño, ¿Jesús nació en Belén?”, sin transgredir la ley. En sentido estricto no podemos hacer nada que tenga relación con el "acto educativo"
Resumiendo, los profesores de Atención Educativa, somos profesores de “Nada”. He de confesar que, inocente de mí, en las primeras semanas que yo impartía esta clase, dejaba a los niños que hiciesen los deberes, realizasen las tareas pendientes y estudiasen las asignaturas que llevaban más flojas, de modo que yo actuaba respondiendo sus preguntas y orientando su proceso de enseñanza-aprendizaje. A los pocos días, recibí una queja por parte de algunos padres cuyos hijos iban a clase de religión. La queja consistía en que si yo dejaba a los otros niños que no iban a religión que estudiasen, repasasen, hiciesen los deberes, etc, entonces tendrían ventaja sobre sus hijos y habría un agravio comparativo. Incrédulo de mí, y todavía sorprendido por tamaña majadería, lo hablé con el Jefe de Estudios, y me confirmó, que efectivamente la ley dice eso y yo no puedo hacer nada de eso en esas clases de Atención Educativa.
Entones, ¿qué hago?.
En mi instituto se está poniendo en marcha un plan de fomento de la lectura, de modo que, pensé, es una buena actividad para realizar en estas horas de clase (dos horas a la semana durante todo un curso escolar de 10 meses: casi 90 horas de clase, perdidas en clases de nada). Pero, en esencia, esto tampoco debería de poderse hacer en estas horas de clase, ya que el fomentar la lectura, aumenta la capacidad lectora de los alumnos (materia de Castellano/Valenciano/Inglés), potencia su espíritu crítico (materia de Educación para la Ciudadanía/Filosofía), estimula su capacidad creativa (materia de Plástica/Diseño), incrementa su espíritu por conocer el medio (materia de Conocimiento del Medio/Sociales/Geografía) y si se trata de libros de aventuras o ciencia ficción potencia su habilidad lógico-matemática (materia de matemáticas/Ciencias Naturales/Física y Química), con lo que habría un agravio comparativo con los niños que van a religión.
Ante la situación de fracaso escolar que se vive, se nos dice a los profesores que en un centro educativo no podemos dar clase a nuestros alumnos. No podemos enseñarles nada. Hemos de proporcionar la debida atención educativa a nuestros alumnos pero al mismo tiempo hemos de procurar, según los redactores de la ley, que nada de lo que les enseñemos, mostremos, imaginemos, propongamos, construyamos, señalemos y digamos, se les quede en su estructura mental, para que de esta manera no tengan ventajas sobre otros niños. Los niños cuyos padres han decidido que vayan a clase de religión, algunos de los cuales, además, quieren que otros niños no tengan la atención educativa, la de verdad, que merecen, porque si no tendrían ventaja sobre los suyos.
No sabía yo que esto de la educación era una carrera a ver quien llega antes o más lejos.
Yo no sé si los rectores y gestores de la cosa educativa se están dando cuenta lo absurdo de la situación. Opino, sinceramente, que algunos no se dan cuenta y otros que sí que se dan, no desean cambiar esta situación.
1. La enseñanza de la religión católica se ajustará a lo establecido en el Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales suscrito entre la Santa Sede y el Estado español. A tal fin, y de conformidad con lo que disponga dicho acuerdo, se incluirá la religión católica como área o materia en los niveles educativos que corresponda, que será de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario
para los alumnos.
2. La enseñanza de otras religiones se ajustará a lo dispuesto en los Acuerdos de Cooperación celebrados por el Estado español con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, la Federación de Comunidades Israelitas de España, la Comisión Islámica de España y, en su caso, a los que en el futuro puedan suscribirse con otras confesiones religiosas”.
Disposición adicional segunda LEY ORGÁNICA 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
“Los centros docentes dispondrán las medidas organizativas necesarias para proporcionar la debida atención educativa en el caso de que no se haya optado por cursar enseñanzas de religión, garantizando, en todo caso, que la elección de una u otra opción no suponga discriminación alguna. Dicha atención, en ningún caso comportará el aprendizaje de contenidos curriculares Asociados al conocimiento del hecho religioso ni a cualquier materia de la etapa. Las medidas organizativas que dispongan los centros deberán ser incluidas en su proyecto educativo para que padres, tutores y alumnos las conozcan con anterioridad.”
Disposición adicional segunda del REAL DECRETO 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria.
Esto es lo que está establecido en el actual modelo educativo español. La religión se ha de ofrecer obligatoriamente en todos los centros educativos, pero los padres tienen la potestad de decidir si desean que sus hijos acudan o no a las clases de religión. El que en los centros educativos públicos de un país oficialmente aconfesional se impartan clases de religión es un aspecto muy discutible y que se merece una reflexión aparte. Lo que ahora me interesa es dirigir el foco sobre un aspecto colateral al derecho que tienen los padres para que sus hijos reciban adoctrinamiento religioso en centros públicos. Los alumnos cuyos padres han decidido que sus hijos no vayan a las clases de religión van a ser acogidos por los centros educativos y, tal y como dice la ley, van a recibir la debida atención educativa.
¿Qué es lo que se entiende por Debida Atención Educativa ?. Yo, como profesional de la educación, entiendo que a los niños y adolescentes se les ha de proporcionar los medios necesarios para que puedan desarrollar sus aptitudes y mejorar sus actitudes, se les ha de orientar en su desarrollo psico-social, se les ha de facilitar el proceso de enseñanza-aprendizaje, se les ha de marcar las pautas necesarias para que puedan entender mejor el mundo en el que vivimos y puedan desarrollar todas sus capacidades para el bien de ellos mismos y de la sociedad. Pues bien, de acuerdo con la legislación vigente “dicha atención, en ningún caso comportará el aprendizaje de contenidos curriculares asociados al conocimiento del hecho religioso ni a cualquier materia de la etapa”. Es decir, no podemos impartir ningún tipo de conocimiento ni formación que se pueda asociar al hecho religioso ni ¡ a ningún contenido de la etapa !. Los profesores que atendemos la Debida Atención Educativa, no podríamos ni tan siquiera responder a preguntas de nuestros alumnos tales como, por ejemplo: “profe, he hecho bien esta suma”, “maestro, ¿Colón descubrió América?”, “seño, ¿Jesús nació en Belén?”, sin transgredir la ley. En sentido estricto no podemos hacer nada que tenga relación con el "acto educativo"
Resumiendo, los profesores de Atención Educativa, somos profesores de “Nada”. He de confesar que, inocente de mí, en las primeras semanas que yo impartía esta clase, dejaba a los niños que hiciesen los deberes, realizasen las tareas pendientes y estudiasen las asignaturas que llevaban más flojas, de modo que yo actuaba respondiendo sus preguntas y orientando su proceso de enseñanza-aprendizaje. A los pocos días, recibí una queja por parte de algunos padres cuyos hijos iban a clase de religión. La queja consistía en que si yo dejaba a los otros niños que no iban a religión que estudiasen, repasasen, hiciesen los deberes, etc, entonces tendrían ventaja sobre sus hijos y habría un agravio comparativo. Incrédulo de mí, y todavía sorprendido por tamaña majadería, lo hablé con el Jefe de Estudios, y me confirmó, que efectivamente la ley dice eso y yo no puedo hacer nada de eso en esas clases de Atención Educativa.
Entones, ¿qué hago?.
En mi instituto se está poniendo en marcha un plan de fomento de la lectura, de modo que, pensé, es una buena actividad para realizar en estas horas de clase (dos horas a la semana durante todo un curso escolar de 10 meses: casi 90 horas de clase, perdidas en clases de nada). Pero, en esencia, esto tampoco debería de poderse hacer en estas horas de clase, ya que el fomentar la lectura, aumenta la capacidad lectora de los alumnos (materia de Castellano/Valenciano/Inglés), potencia su espíritu crítico (materia de Educación para la Ciudadanía/Filosofía), estimula su capacidad creativa (materia de Plástica/Diseño), incrementa su espíritu por conocer el medio (materia de Conocimiento del Medio/Sociales/Geografía) y si se trata de libros de aventuras o ciencia ficción potencia su habilidad lógico-matemática (materia de matemáticas/Ciencias Naturales/Física y Química), con lo que habría un agravio comparativo con los niños que van a religión.
Ante la situación de fracaso escolar que se vive, se nos dice a los profesores que en un centro educativo no podemos dar clase a nuestros alumnos. No podemos enseñarles nada. Hemos de proporcionar la debida atención educativa a nuestros alumnos pero al mismo tiempo hemos de procurar, según los redactores de la ley, que nada de lo que les enseñemos, mostremos, imaginemos, propongamos, construyamos, señalemos y digamos, se les quede en su estructura mental, para que de esta manera no tengan ventajas sobre otros niños. Los niños cuyos padres han decidido que vayan a clase de religión, algunos de los cuales, además, quieren que otros niños no tengan la atención educativa, la de verdad, que merecen, porque si no tendrían ventaja sobre los suyos.
No sabía yo que esto de la educación era una carrera a ver quien llega antes o más lejos.
Yo no sé si los rectores y gestores de la cosa educativa se están dando cuenta lo absurdo de la situación. Opino, sinceramente, que algunos no se dan cuenta y otros que sí que se dan, no desean cambiar esta situación.
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